EL MICROBIOMA VAGINAL
18 de mayo de 2022
Tanto por dentro como por fuera, nuestro cuerpo alberga una enorme variedad de microorganismos o microbios (organismos vivos demasiado pequeños para ser vistos a simple vista) que se conoce como microbioma. El microbioma cutáneo es un ecosistema de bacterias presentes en la superficie de la piel que proporciona una protección vital frente a los patógenos o sustancias nocivas que podrían afectar a la piel o a nuestra salud en general. El microbioma vaginal, o flora vaginal, está compuesto por al menos 50 tipos diferentes de estas especies bacterianas; las más comunes son los lactobacilos, que producen ácido láctico, una sustancia química que ayuda a mantener la vagina ácida (con un pH de entre 3,8 y 4,5) y evita que prosperen otras bacterias potencialmente dañinas. Muchas cepas producen además peróxido de hidrógeno (H₂O₂), que también puede inhibir la proliferación de bacterias.
MICROBIOMA VAGINAL
El delicado y saludable equilibrio de la microbiota vaginal no es un sistema estático y puede verse alterado de vez en cuando por factores como nuestra genética personal, el ciclo menstrual, el sistema inmunitario, la higiene y el comportamiento sexual. Nuestros niveles saludables de bacterias también pueden reducirse a medida que envejecemos, y la disminución de los niveles de estrógeno y progesterona hace que el revestimiento de la pared vaginal se vuelva más delgado y produzca menos moco. Algunas mujeres también pueden tener de forma natural concentraciones más bajas de lactobacilos en la vagina, lo que puede hacerlas más propensas a las infecciones. Esto desequilibra la flora vaginal, lo que puede provocar desde una leve irritación y molestias hasta infecciones vaginales. De hecho, las infecciones urogenitales como la vaginosis bacteriana, la infección del tracto urinario y la vaginitis afectan a más de mil millones de mujeres cada año. La irritación causada por el afeitado y la depilación con cera supone un reto adicional.
ALTERACIÓN DEL MICROBIOMA VAGINAL DEBIDO A FACTORES DE ESTRÉS EXTERNOS
Por este motivo, es fundamental que acudas al médico para que te examine ante cualquier cambio en la vagina, como flujo, olor o molestias, tan pronto como se produzcan. Si no se tratan, las infecciones pueden afectar a los órganos reproductivos y, en casos graves, provocar infertilidad. Si te recetan antibióticos, es recomendable que tomes un probiótico al mismo tiempo para ayudar a reforzar las bacterias beneficiosas de la vagina.
Para prevenir las infecciones vaginales, puedes adoptar estos hábitos que favorecen la flora vaginal:
• Evita los ambientes cálidos y húmedos. No uses ropa que apriete la zona íntima e impida la circulación del aire (vaqueros ajustados, etc.).
• Utiliza salvaslips transpirables y cámbialos, al igual que las compresas y los tampones, en cuanto se mojen. Quítate la ropa de baño mojada inmediatamente después de bañarte.
• Basta con limpiar la zona íntima una vez al día con agua tibia o un gel de limpieza suave. Utiliza un producto con un pH adaptado específicamente al cuidado de la zona íntima femenina, como el V WASH de la Dra. Barbara Sturm.
•Seca bien la zona íntima después de la higiene. Si la piel está irritada o seca, se deben utilizar productos protectores especialmente formulados para la zona íntima, como V DROPS del Dr. Sturm.
CÓMO UTILIZAR LA COLECCIÓN V