La ciencia antienvejecimiento del sueño
2 de marzo de 2023
El término "sueño reparador" es más que una expresión. Mientras dormimos, nuestro cuerpo, cerebro y piel se regeneran y rejuvenecen; el flujo sanguíneo aumenta para producir más colágeno y hormonas del crecimiento (hGH) que ayudan a reducir las arrugas, reafirmar la piel y mejorar su tono. El sueño reparador es una parte vital de un estilo de vida antiinflamatorio y una de las medidas más eficaces que puede tomar para restablecer la salud de su cerebro y su cuerpo cada día. La piel, al igual que el ritmo circadiano, sigue un ciclo diurno y nocturno. Mientras dormimos, la piel pasa del modo de protección al de reparación. Se produce una regeneración celular esencial que ayuda al organismo a desintoxicarse del exceso de daño metabólico y oxidativo. A medida que envejecemos, las funciones celulares empiezan a ralentizarse, y la capacidad de la piel para eliminar los radicales libres, los residuos de proteínas oxidadas o reparar y regenerar se vuelve menos eficaz.
"No hay ningún sistema orgánico importante del cuerpo ni ningún funcionamiento de la mente que no mejore con el sueño", afirma el Dr. Matthew Walker, catedrático de Neurociencia y Psicología de la Universidad de California en Berkeley y autor de Why We Sleep; The New Science of Sleep and Dreams (Por qué dormimos: la nueva ciencia del sueño y los sueños). "Puedes pensar en el sueño casi como tu sistema de soporte vital".
Para ayudar a los procesos nocturnos de la piel, la Dra. Barbara Sturm ha creado la CREMA NOCTURNA SUPER ANTI-EDAD. Gracias al DBS NIGHT SYSTEM™, esta revolucionaria fórmula optimiza los procesos de desintoxicación de la piel, alisa las líneas de expresión y las arrugas y deja la piel fresca por la mañana. Incorporarla a su rutina nocturna, mientras se asegura de dormir bien, ayuda a potenciar los procesos esenciales que se producen durante la noche para mantener una piel sana.
La Dra. Barbara Sturm y el Dr. Walker compartieron sus principales consejos sobre cómo dormir mejor para una salud óptima del cuerpo, la mente y la piel en un reciente Instagram Live. Puedes ver la conversación completa en nuestro canal de YouTube aquí, o leer nuestros puntos clave a continuación:
1. Acuéstese a una hora regular
Acuéstese a la misma hora y despiértese a la misma hora, sin importar si es fin de semana o entre semana. La regularidad es fundamental; anclará tu sueño y mejorará la cantidad y la calidad del mismo.
2. Atenuar las luces
En la era moderna somos una sociedad privada de oscuridad, y necesitamos la oscuridad nocturna para liberar otra hormona, la melatonina, que nos ayuda a conciliar el sueño. En la última hora antes de acostarse, intente atenuar la mitad de las luces de su casa y manténgase alejado de los dispositivos digitales durante los últimos 45 minutos. Invierta estos pasos por la mañana. Es fundamental que recibamos luz natural en la primera mitad del día, así que intenta sentarte junto a una ventana o salir durante 20 minutos, incluso en un día nublado.
3. Mantener la calma
Necesitamos bajar la temperatura corporal unos dos o tres grados para conciliar el sueño y permanecer dormidos. Por eso es más fácil dormirse en una habitación un poco fría que en una demasiado caliente. Una temperatura fresca de 16-18 °C es ideal para dormir.
4. Desintoxicación de la tecnología
Los teléfonos móviles, las tabletas y cualquier despertador con pantalla digital que emita luz azul HEV (High Energy Visible) pueden suprimir la melatonina (la hormona que ayuda a conciliar el sueño) y engañar al cerebro para que piense que no es hora de dormir. Mirar el móvil nada más despertarse también puede provocar "ansiedad anticipatoria", una sensación en la que se anticipa algo que provoca ansiedad, lo que en última instancia afecta al sueño. Cuando miramos el móvil nada más levantarnos, estamos entrenando a nuestro cerebro para que espere esta oleada de ansiedad cada mañana.
5. Reducir la cafeína
La cafeína tiene lo que llamamos una "vida media" de unas cinco o seis horas. En otras palabras, después de cinco o seis horas de tomarte tu primer café con leche, el 50% de la cafeína sigue en tu cerebro y en tu cuerpo. Si te tomas una taza de café a las dos de la tarde y te acuestas a medianoche, tu organismo contendrá aproximadamente una cuarta parte de esa cafeína. Sabemos que la cafeína puede alterar no sólo lo fácil que es conciliar el sueño y lo difícil que es permanecer dormido, sino también la cantidad de sueño profundo que conseguimos. Si le apetece tomar una bebida caliente antes de acostarse, pruebe la INFUSIÓN MOLECULAR DE HIERBAS DE TÉ DE PIEL sin cafeína del Dr. Sturm, que está mezclada con hierbas calmantes que ayudan a aumentar la relajación.
6. Relájese y desconecte
Intenta establecer algún tipo de rutina para conciliar el sueño antes de meterte en la cama. Muchos pensamos que el sueño es como un interruptor nocturno y que en cuanto nos metemos en la cama ya podemos dormirnos. Haz lo que más te convenga: estiramientos suaves, meditación, leer un libro o darte un baño o una ducha caliente... cualquier cosa que pueda convertirse en una rutina o ritual para relajarte.
Una conversación educativa sobre la importancia del sueño entre la Dra. Barbara Sturm y el Dr. Matthew Walker.